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domingo, 3 de marzo de 2013

Los regantes tendrán un 40% menos de agua que en 2012

El Sindicato Central de Riegos de la Cuenca del Guadalope anunció a los usuarios el martes que sólo dispondrán del 60% del agua que utilizaron para sus campos en la anterior campaña. Así se decidió por unanimidad en una junta ordinaria, que además sirvió para nombrar vicepresidente a José Fernando Murria. Será el encargado de refrendar las decisiones de los regantes mientras continúe la baja por enfermedad de José María Pascual.
Ante la escasez de agua, los regantes han adoptado un sistema de reparto que se basa en la cantidad de hectáreas de cada propietario y en el volumen de líquido empleado para riegos el año pasado. Pero se trata de un sistema provisional que será revisado cada mes en función del volumen de agua embalsada en los pantanos. Para Murria, el reparto se ha llevado a cabo conforme a «cifras realistas» pendientes de actualización. «Lo que venga a continuación en los próximos meses solo será para mejorar».
Respecto a las lluvias de la última semana, Murria estima que la situación no ha cambiado demasiado en los embalses. De hecho, Calanda cuenta con 21,8 hectómetros cúbicos, el 39,9% del total; mientras que la presa de cola de Santolea no mejora, y sólo embalsa 0,96 hectómetros cúbicos, el 5,45%. Así pues, de los 71,7 hectómetros cúbicos con los que cuenta el sistema Santolea-Calanda, sólo se dispone del 31,8%. Apoyando estos números, La Estanca dispone de 4,93 hectómetros cúbicos (67,58%).
 
Acuerdos con conciencia
Los acuerdos alcanzados por los regantes son una muestra de la toma de conciencia de la gravedad del problema. En ese sentido, los usuarios recuerdan que la anterior campaña de riegos comenzó con un 40% de agua embalsada en Calanda y Santolea. Fue insuficiente, y se acabó con pequeñas restricciones.
 
Publicado en La Comarca

martes, 23 de octubre de 2012

La lluvia apenas alivia los daños de la sequía

Las precipitaciones del fin de semana no han servido para paliar la grave sequía que sufre el campo bajoaragonés ni aumentar el caudal de los pantanos. La mayor sequía en 30 años amenaza los riegos de 2013 por lo que hasta marzo es necesaria una pluviometría de un 25% por encima de la media mensual para asegurar la campaña. «Sólo queda rezar para que llueva más de cara a la próxima campaña de cosechas, no podemos hacer otra cosa», afirmó tajante el presidente del Sindicato Central de Riegos del Guadalope, José María Pascual.
Tan solo ha aumentado el embalse de Santolea en Castellote de 2 a 3 hectómetros cúbicos pasando de estar del 4 al 6% de su capacidad. Por contra, mantienen el mismo nivel que hace una semana los pantanos de La Estanca en Alcañiz (4 hectómetros cúbicos, 57% de su capacidad), Calanda, (6 hm3, 11%), Mequinenza (11 hm3, 13%), Cueva Foradada (3hm3, 14%) y Pena (4 hm3, 22%). Por contra, el de Ribarroja ha descendido de 200 hm3 a 194 y se encuentra ahora al 92% de su capacidad total.
No obstante, los datos «reales» se conocerán en los próximos días cuando el agua llegue de los ríos a los embalses. En la mayoría de pantanos bajoaragoneses la incidencia será escasa salvo en el de Ribarroja, cuando llegue el caudal máximo del Ebro, que tiene tendencia ascendente y anoche pasó por Zaragoza. El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Xavier de Pedro, aseguró que ayer la tendencia de los ríos era descendente y se estabilizó al remitir las precipitaciones.
En cuanto a las lluvias, la localidad que registró más precipitaciones el viernes, sábado y domingo fue Castellote, donde se sitúa Santolea, con 139,2 litros por metro cuadrado. Por su parte, durante los tres días cayeron 114 l/m2 en Andorra, 108,4 en Valderrobres, 93,6 en Calanda, 87,2 en Híjar y 40 en Casp

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domingo, 14 de octubre de 2012

Se prevén restricciones por la sequía si no llueven 40 l/m2 hasta marzo

La escasez de lluvias ha dejado los pantanos del Bajo Aragón Histórico en el nivel más bajo desde 1985. Especialmente grave es la situación en el sistema Santolea-Calanda. La cuenca ha terminado el año hidrológico con 8,08 hectómetros cúbicos de agua embalsada; el 6,75% del total. Eso ha despertado la alarma entre los regantes, que miran al cielo para que las lluvias otoñales vuelvan a llenar los embalses. Si para comienzos de la primavera no hubiera un 33,5% de agua embalsada, los regantes tendrán que afrontar restricciones, y se tendrán que activar medidas de emergencia, como bombeos desde acuíferos.
Para afrontar con garantías los riegos del próximo año, que arrancan en marzo, es necesario que el sistema cuente con al menos los 40 hectómetros cúbicos que había embalsados en octubre de 2011. Por eso, tanto los regantes como la Confederación confían en que los meses de octubre y noviembre, tradicionalmente los más lluviosos, contribuyan a solucionar la situación.
Pero no será nada sencillo. La media de lluvias en otoño e invierno es de 30 litros por metro cuadrado al mes. Para poder devolver los pantanos a los niveles de hace un año sería necesario incrementar esa media a 40 litros por metro cuadrado y mes. Algo que solo ha ocurrido siete veces en los últimos 30 años. La última vez en el periodo 2005-2006, con la que se puso fin a la grave sequía que venía padeciendo todo Aragón desde 2004.
Por el momento, la campaña de riegos ha acabado y solo queda un último turno para el melocotón tardío. Pero la situación es crítica. Santolea está al 4% (1,9 hectómetros cúbicos); la presa de cola al 0,9% (0,158 hectómetros cúbicos) y el pantano de Calanda al 11,1% (6,03 hectómetros cúbicos). Por eso, si las lluvias no acompañan, el próximo año pueden producirse graves restricciones.
Para ello, la Confederación Hidrográfica cuenta con un Plan Especial de actuación en situaciones de alerta y eventual sequía. Un documento marco que puede adaptarse en función de las circunstancias. Como medidas genéricas, en caso de extrema necesidad, el organismo de cuenca puede modificar los caudales ecológicos. Es el agua necesaria para preservar los valores naturales en el cauce de los ríos. También se podrán modificar los niveles de agua necesarios para las diversas explotaciones. Concretamente, se prevé el control y vigilancia de las tomas, que podrán ser reducidas hasta en un 10%. Una cifra que puede aumentar en función de la gravedad de la situación. Del mismo modo, se propondrá la cesión de derechos de uso entre regantes, la depuración de las aguas urbanas e industriales y la modificación de cultivos.
Esta grave situación es común a todo el Bajo Aragón Histórico. De hecho, los pantanos comenzaron el año hidrológico con 89,5 hm3 de agua (35% del total). Pero ni siquiera por eso se ha disfrutado de una campaña tranquila, que acaba con 30,67 hectómetros; el 12% del total. Al contrario, este ha sido un año complicado que ha requerido regulación en los turnos de riego. Por ejemplo, regando los campos cada 30 días en vez de cada 21 en el Matarraña, y llevando a cabo un consumo más responsable del agua.
Actuaciones en subcuencas
El Plan Especial de la CHE prevé llevar a cabo pequeñas actuaciones en cada subcuenca para luchar contra la falta de agua. En el Guadalope se ha previsto que, en caso de activarse la situación de emergencia por sequía, la central térmica no capte agua para su refrigeración del embalse de Calanda. Por el contrario, obtendrá suministro de aguas subterráneas o a través de una elevación desde Mequinenza. En la actualidad, requiere unos 1.800 metros cúbicos a la hora.Asimismo, también se contempla la elevación de aguas desde el acuífero de Mas de las Matas. Por último, se reservará incondicionalmente 2 hm3 para abastecimiento humano en el embalse de Calanda.
En la subcuenca del Matarraña, en caso de sequía extrema, se prevé captar agua mediante pozos en la unidad hidrogeológica de los Puertos de Beceite. Además, se reservará 1 hm3 en Pena para consumo humano.
Por su parte, en la subcuenca del Martín, se apremiará a la conclusión del proyecto de elevación de aguas desde el Ebro; se bombeará agua desde el acuífero de Ariño; y se reservará 2 hm3 de agua en Cueva Foradada para la población del Bajo Martín.
En cualquier caso, el plan de la CHE contempla las prioridades para el uso del agua previsto en el Plan Hidrológico Nacional de 2001. En primer lugar, abastecimiento de la población; regadíos y usos agrarios; usos industriales; acuicultura; y usos recreativos y navegación.
«Uso responsable del agua»
Antes de llegar a esos extremos, los regantes ya se han visto obligados, durante este mismo año, a hacer un uso más eficiente del agua. El presidente de los regantes del Guadalope, José María Pascual, señaló que se pudo salvar la campaña con un reparto responsable del agua entre todos los usuarios. No obstante, Pascual no ocultó su preocupación. «Nunca había visto los niveles tan bajos, pero no hay nada que podamos hacer, salvo esperar».
En la subcuenca del Matarraña las cosas no han ido mucho mejor. «Ha sido un auténtico calvario, pero al final hemos podido llegar», reconoció Ángel Rígola, secretario de la Junta Central de Usuarios. «Pero para la próxima campaña, la gente tiene mucho miedo».
Desde la CHE hacen un llamamiento a la calma y confían en las lluvias otoñales. «No podemos restringir el uso de los pantanos en previsión a que no se produzcan precipitaciones. Se han usado porque están para eso». Está previsto que antes de que finalice el mes, regantes y Confederación se reúnan para planificar la próxima campaña.

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martes, 9 de octubre de 2012

Acciones urgentes contra la sequía

La campaña de riegos de 2013 está en grave riesgo. Hay escasas probabilidades de que llueva lo necesario. Urge que se active cuanto antes un plan preventivo que salvaguarde el futuro del campo.
Los pantanos bajoragoneses registran mínimos históricos, especialmente en Santolea y Calanda. Los regantes del Guadalope llevan un año tomando medidas de contención previendo que la sequía podía endurecerse, pero su esfuerzo no servirá para paliar la grave falta de lluvias de este año. Si la pluviometría no supera los índices habituales de aquí al inicio de la campaña de riegos en marzo la situación será gravísima. La economía del territorio depende de los riegos de nuestros campos. Por ello urge que la Confederación Hidrógráfica del Ebro, los gobiernos locales y regionales escuchen la voz de los regantes para tomar medidas preventivas lo antes posible. Asimismo, cabe exigir al Gobierno Central que incluya en los Presupuestos Generales las partidas económicas necesarias para concluir las obras del recrecimiento de Santolea, un proyecto imprescindible para normalizar el agua de una cuenca muy irregular. Resulta irritante que lleve ya más de cinco años en marcha (las obras empezaron en el verano de 2007).  Es lamentable que esta obra se haya ralentizado por el modificado del proyecto, igual que sucede con los trabajos en la N-232 entre Ráfales y el límite de provincia. El Gobierno no ha de ceder a las presiones de las empresas, y en caso de que haya errores habrían de exigir responsabilidades a quienes adjudicaron las obras. Dilatar los plazos con este tipo de cuestiones suena a excusa poco creíble para no ejecutar unos trabajos comprometidos.  Lo mismo sucede con las balsas de regulación de la cuenca del Matarraña, eterna reclamación incluida en el Pacto del Agua para un territorio donde los problemas de abastecimiento son habituales, obligando a recurrir a bombeos y traslado de agua en cubas cada verano.
Asimismo, debe establecerse un reparto equitativo del agua en el territorio así como un control estricto del consumo. Los profesionales del sector agrícola denuncian que en muchos casos se paga por hectárea y no por litro empleado. Urge que se apoye a las comunidades de regantes para trazar un plan de consumo de agua más equilibrado y restrictivo con un calendario serio que permita evitar el mal uso de los recursos hídricos.

viernes, 7 de septiembre de 2012

La CHE estudia los usos de la Estanca y se compromete con Santolea

La necesidad de agilizar los proyectos de regulación hidráulica y la mejora y ordenación del entorno de La Estanca fueron los dos ejes de debate que centraron la visita del presidente de la CHE, Xavier de Pedro, ayer a Alcañiz. La reunión congregó a agentes políticos y sociales, que trasladaron a De Pedro las reclamaciones más urgentes del territorio. Entre ellas, el recrecimiento de Santolea, proyecto que está paralizado hasta que se autorice la segunda fase. En principio, la ampliación de la presa debería concluir en 2013, si bien es cierto que la urgencia motivó el compromiso de De Pedro de convocar la Comisión de Seguimiento para el mes que viene.
El acuerdo se produjo con los representantes de los regantes después de que éstos le trasladaran la pésima campaña de riego. En concreto y según alertó el presidente del sindicato central de riegos del Guadalope, José María Pascual, la temporada finalizará «con los pantanos bajo mínimos después de la campaña del melocotón».
Por este motivo y a la espera de concluir Santolea, Pascual remitió al presidente de la CHE la urgencia de iniciar el proyecto de rebombeo desde el embalse de Mequinenza para abastecer a los de Calanda y Santolea. «De lo contrario, no podremos captar agua en 2013 porque se ha rebasado el mínimo para poder abastecernos», concluyó. En esta primera reunión comparecieron también los presidentes de los regantes de Valmuel, Antonio Azcón; del canal Calanda-Alcañiz, Miguel Ángel Laguens; y de la Acequia Vieja, José Fernando Murria.
«Impulso» a Santolea Xavier De Pedro manifestó en su reunión de ayer la voluntad de la CHE de «dar un impulso al recrecimiento de Santolea y solucionar los problemas técnicos que han podido surgir en el transcurso del proyecto». Se refería al ‘standby’ que sufre el pantano actualmente después de que se tuviera que modificar parte del proyecto.
Al parecer, la ladera derecha del río Guadalope presenta problemas de filtraciones que motivaron la introducción de cambios en el proyecto inicial. Una vez se aprueben dichos cambios, se iniciará la segunda fase. En total, el recrecimiento de Santolea aumentará en más de un 50% la capacidad del pantano para garantizar las dotaciones de regadíos de la cuenca del río y las demandas de la central térmica de Andorra.
El embalse pasará de albergar 46 hm3 a tener una capacidad de 111. En estos momentos en que se está ejecutando el proyecto, el abastecimiento mediante el embalse de cola o presa del puente garantiza una capacidad de 65 hm3. El recrecimiento de Santolea supone una inversión de 36 millones de euros, además de los 6 millones que se invertirán en el Plan de Restitución en los municipios afectados: Dos Torres de Mercader, Ladruñán y Las Cuevas de Cañart.
Plan de ordenación de La Estanca «El plan de ordenación es nuestro proyecto estrella». El alcalde de Alcañiz, Juan Carlos Gracia Suso, ha resumido así en diferentes ocasiones la voluntad del Ayuntamiento de establecer los usos de cada espacio de La Estanca. Esta misma premisa la trasladó ayer al presidente de la CHE en la segunda reunión mantenida con políticos.
La Confederación es la administración competente en la regulación de los espacios de dominio público hidráulico que hay en La Estanca. Al respecto, la respuesta de De Pedro fue positiva: «Nuestra colaboración es total, siempre que el plan sea respetuoso con las normas medioambientales». Cabe mencionar que la regulación de los usos todavía se halla en fase embrionaria.
Antes de redactar cualquier proyecto, 15 alumnos de la Escuela Taller se encargarán de acondicionar la zona a partir de noviembre. «Lo primero que hay que hacer es dar salida a las aguas y hacer muros de contención para que el entorno esté preparado en caso de fuertes lluvias», explicó Gracia Suso.
Para estas mejoras, el Ayuntamiento dispone de una financiación de 467.000 euros procedentes del INAEM. «El objetivo es poner en valor La Estanca para que pueda ser aprovechada y disfrutada por todos los vecinos», concluyó el alcalde.
A esta segunda vista de De Pedro participó la presidenta del Bajo Aragón, Ana Belén Andreu, ya que la institución tiene asignadas competencias en turismo. La asistencia de Andreu responde a los usos turísticos que se están fomentando en La Estanca, como por ejemplo, la instalación de las playas. «Agradezco la visita de Xavier ya que, para la Comarca, es muy importante estar trabajando con la CHE», apuntó la presidenta.
Además, los asistentes abordaron el problema del mejillón cebra, que ya se ha expandido en el embalse. Al respecto, De Pedro confió en que pronto pueda extinguirse con algún plaguicida eficaz.

Publicado en La Comarca