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sábado, 9 de marzo de 2013

Los embalses reciben 29,08 hm3 de agua que salvarán la campaña

El río Bergantes

«La luz al final del túnel». «El milagro necesario para dejar atrás el fantasma de la sequía». «Un pellizco de la lotería de la naturaleza». Así de rotundos se mostraron los usuarios de las cuencas bajoaragonesas después de observar atónitos el enorme caudal de agua que han conducido los ríos desde el lunes gracias al desnieve. El Matarraña llegó a aportar al Ebro, después de llenar las balsas de Valcomuna y La Trapa, nada menos que 260 metros cúbicos por segundo. Por su parte, el Bergantes y el Guadalope llevaron de forma conjunta al pantano de Calanda unos 90 m3/s. De esta forma, los embalses del Bajo Aragón Histórico han recibido en total 29,08 hectómetros cúbicos, y la media de agua ha subido un 10,86%. Los regantes dan la campaña por salvada, y esperan que en octubre, cuando finalice el año hidrológico, aún queden reservas para poder afrontar con garantías la campaña de 2014.



El embalse más beneficiado por el temporal es el calandino, con una espectacular subida del 37%. Actualmente embalsa 35,2 hm3, el 63,3%. Por su parte, la presa de cola de Santolea ya suma 10,4 hm3. En cuanto al pantano principal, pierde un hectómetro cúbico, pero se debe a que en la actualidad no cumple su función de embalse, toda vez que está pendiente de iniciar sus obras de recrecimiento. Empezarán tan pronto como el Ministerio de Medio Ambiente dé su visto bueno a las modificaciones del proyecto introducidas por la CHE y AcuaEbro, la empresa pública constructora. Esas obras elevarán la presa 16 metros, por lo que será necesario vaciarla por completo.
Pantano Calanda

José Fernando Murria, vicepresidente del sindicato Central de la Cuenca del Guadalope, señaló que todos los regantes están «muy contentos». Hace sólo 15 días, los usuarios se vieron obligados a aprobar un plan de racionalización del agua embalsada, de forma que iban a disponer de un 40% menos que en 2012. «Ahora esto lo trastoca todo, y acaba con el pánico que se había instalado en la cuenca debido a la sequía». Además, estas lluvias, tan próximas al inicio de la campaña de riegos, previsto para final de este mes, hace que no sea necesario llevar a cabo el primer turno.

Por su parte, los regantes matarrañenses también respiran tranquilos. «Está entrando muchísima agua, y ha pasado lo que nadie podía imaginarse hace solo una semana por culpa de la sequía salvaje», explicó José María Puyol, presidente del Sindicato Central de Usuarios del Matarraña. Concretamente, Pena ya alcanza el 47%, con un total de 8,5 hm3 de agua. Por su parte, las balsas laterales de Valcomuna (1,9 hm3) y La Trapa (1 hm3) están llenas. En el resto de embalses bajoaragoneses, la subida ha sido más moderada.

domingo, 3 de marzo de 2013

Los regantes tendrán un 40% menos de agua que en 2012

El Sindicato Central de Riegos de la Cuenca del Guadalope anunció a los usuarios el martes que sólo dispondrán del 60% del agua que utilizaron para sus campos en la anterior campaña. Así se decidió por unanimidad en una junta ordinaria, que además sirvió para nombrar vicepresidente a José Fernando Murria. Será el encargado de refrendar las decisiones de los regantes mientras continúe la baja por enfermedad de José María Pascual.
Ante la escasez de agua, los regantes han adoptado un sistema de reparto que se basa en la cantidad de hectáreas de cada propietario y en el volumen de líquido empleado para riegos el año pasado. Pero se trata de un sistema provisional que será revisado cada mes en función del volumen de agua embalsada en los pantanos. Para Murria, el reparto se ha llevado a cabo conforme a «cifras realistas» pendientes de actualización. «Lo que venga a continuación en los próximos meses solo será para mejorar».
Respecto a las lluvias de la última semana, Murria estima que la situación no ha cambiado demasiado en los embalses. De hecho, Calanda cuenta con 21,8 hectómetros cúbicos, el 39,9% del total; mientras que la presa de cola de Santolea no mejora, y sólo embalsa 0,96 hectómetros cúbicos, el 5,45%. Así pues, de los 71,7 hectómetros cúbicos con los que cuenta el sistema Santolea-Calanda, sólo se dispone del 31,8%. Apoyando estos números, La Estanca dispone de 4,93 hectómetros cúbicos (67,58%).
 
Acuerdos con conciencia
Los acuerdos alcanzados por los regantes son una muestra de la toma de conciencia de la gravedad del problema. En ese sentido, los usuarios recuerdan que la anterior campaña de riegos comenzó con un 40% de agua embalsada en Calanda y Santolea. Fue insuficiente, y se acabó con pequeñas restricciones.
 
Publicado en La Comarca

martes, 26 de junio de 2012

NO SE DESCARTAN RESTRICCIONES EN LOS RIEGOS

El pantano de Calanda se encuentra al 29% de su capacidad.

La Confederación Hidrográfica del Ebro no descarta llevar a cabo algún tipo de restricción durante la campaña de riegos debido a la sequía. Según admitió Xavier De Pedro, presidente de la CHE, "la cuenca del Guadalope ha sufrido un retroceso, y no se descarta que algún turno de riego se vea afectado". En cualquier caso, quiso mandar un mensaje de tranquilidad a los usuarios de la cuenca, si bien explicó que los verdaderos problemas se producirán el próximo año hidrológico si las lluvias otoñales no consiguen reponer el nivel de los pantanos.

Los regantes, por su parte, reconocen que las reservas "van muy justas, tremendamente justas. Al más mínimo contratiempo habrá problemas”. Calanda se encuentra al 29% de su capacidad; Santolea al 14% y la presa del Puente al 70%. Para José María Pascual, presidente de los Regantes del Guadalope, "hasta ahora se van cumpliendo los objetivos. Pero para llegar al final de la campaña debemos usar el agua muy eficientemente".
En cuanto a las obras de recrecimiento del pantano de Santolea, detenidas desde agosto de 2011, De Pedro se mostró esperanzado en que los problemas técnicos que requieren un modificado del proyecto se resuelvan cuanto antes. No obstante, la propia CHE explicó que las obras también están supeditadas a los usos de la cuenca. Así, independientemente de las mejoras que se están diseñando en la cimentación, para continuar con las actuaciones en la presa central será necesario que termine la campaña de riego. De hecho, para acometer el recrecimiento será necesario vaciar el embalse.


Publicado en La Comarca el pasado viernes 22 de junio